Por mucho tiempo estuviste aquí, sin decir nada con la boca pero mucho con tanto de ti. Con tus ojos me hiciste saber que querías ver mi rostro cambiar con los años y con tus brazos me contaste que lo importante era enredarnos todos los días en un abrazo (uno que se disolviera justo antes de comenzar a hilar uno nuevo). Con tus besos en las manos me dijiste que me adorabas, eso lo sé bien. Yo te dije, a mi manera torpe, que tu olor embriaga. Y quise recordarte con frecuencia que sabía que tu nuca era solo mía porque así lo querías, porque la marcaste con fuego de alas de mariposa para mí.

No te escuché ni me aseguré de que tú lo hicieras. Supongo que nos acostumbramos a conversar en soliloquios y por eso nuestros escasos espectadores nunca dejaron de desesperarse viendo nuestro baile, nuestra manera de sortear la hoguera y a nosotros mismos con tanta gracia, con tanta entrega, tan al unísono. Confiamos sin miramientos en que nos leíamos bien, porque nos ocupábamos más en comprender las entrelíneas que en construir sentidos más grandes con esa historia que nunca dejó de escribirse sola. Nos creamos un universo, bonita, ¿recuerdas? Sobre el piso de una complicidad antes desconocida y sin techo alguno. Y le pusimos bosques, mares, montañas, ciudades de puertas turquesa y cúpulas revestidas de mosaicos; todos los lugares que pudiesen alojarnos, darnos escondites. Nos inventamos un escenario sin límites para ser furtivos en libertad, siempre. Pero no para siempre.

Hoy, a veces, te leo en tu agendita azul y me dueles. Porque ahora veo que nunca dejaste de debatirte entre ser feliz queriéndome y pasarla mal por tanto amor, porque tu letra a veces te delataba nerviosa, temblando de rabia. Sé que no entendiste mi manera de quererte cuando no te lo pude –supe, quise- contar mejor. Fuiste fuerte en ciertas hojas, con esa manera tan tuya de llevar la derrota con realeza. Fuiste terriblemente frágil en otras; febril y pasajera en tu forma de derrumbarte de cansancio. A veces te leo como un pajarito que quiere volar más alto y se queda tocando las nubes bajas porque las alas no le dan. En otras ocasiones tus palabras dibujan a alguien capaz de todo. Capaz de todo por mí. Y hasta ahí logro entenderte con esos pedazos de tu bitácora. Hoy sé que viajaste mar adentro más de lo que me dejaste ver.

Hay días en que te extraño más de lo saludable. Siento que quisieras que siempre fuese más de lo necesario. Yo no sé volver, aunque tú sabes mejor que nadie regresar sin repetirte. Qué desperdicio, me dijiste alguna vez. Qué desperdicio de veras.

bvb-proud-angel:

*meow* <3


Notable locations in Greek mythology

(Source: phthias)

(Source: tassels)


lohrien:

Illustrations by Cyril Rolando dA tumblr

(Source: slasher777)

the-mountain-air:

Every time I watch the movie Closer something sticks with me. This time it was this. God that’s a good movie.

Thank you for your honesty, now fuck off and die.
Larry (Closer)

(Source: collarmepretty)